Publicado el: 10 noviembre 2016

Latinoamérica se une contra el comercio ilícito y entregan carta en Cumbre Iberoamericana de Presidentes

  • Tras el “Primer encuentro de mesas sectoriales de la Alianza Latinoamericana Anti-Contrabando”, los participantes redactaron un documento con una serie de recomendaciones orientadas a combatir a nivel regional el contrabando.
  • Las recomendaciones consideran acciones público-privadas y acciones por sector. Además, se propone crear un observatorio o repositorio regional de información sobre prácticas anticontrabando, tomando como ejemplo el Observatorio del Comercio Ilícito de la Cámara Nacional de Comercio de Chile.

Tras el “Primer encuentro de mesas sectoriales de la ALAC (Alianza Latinoamericana Anti-Contrabando)”, efectuado a comienzos de octubre en Bogotá, los cerca de 80 delegados, de 15 países, que participaron de esta inédita reunión a nivel continental, presentaron un documento con recomendaciones de carácter transversal, orientadas a combatir a nivel regional el contrabando y el comercio ilícito. El documento se entregó en la Cumbre Iberoamericana de Presidentes, realizada el 28 y 29 de octubre, en Cartagena de Indias, Colombia. Las mencionadas recomendaciones implican acciones público-privadas para la lucha contra el contrabando en la región y comprenden el fortalecimiento de la cooperación público-privada, la mejora de la infraestructura tecnológica y física, la armonización normativa, la comunicación y pedagogía.

El objetivo principal de las mesas sectoriales de la ALAC fue avanzar en la construcción de propuestas para combatir el contrabando en los sectores más afectados. Durante la cita, los participantes acordaron generar una defensa comercial mediante un trabajo conjunto entre empresarios, gremios y la OMC, buscando incluir en la agenda, la lucha contra el comercio ilícito y establecer una cultura de legalidad en la población, empezando por el comercio, entidad que debe trabajar dentro de los marcos legales actuales.

Para la ministra de Industria y Comercio de Colombia, María Claudia Lacouture, quien fue la encargada de abrir el encuentro, “el contrabando es un flagelo contra el desarrollo, el empleo, la economía, y contra la posibilidad de generar equidad. Por eso es necesario el trabajo regional y establecer leyes que tengan resultados contra el contrabando”.

En relación al aumento del comercio ilegal en Chile, Bernardita Silva, directora ejecutiva del Observatorio del Comercio Ilícito, señaló que “es necesario generar consciencia de la gravedad de la situación que estamos viviendo en nuestro país. En Chile cada día ingresan más productos por contrabando y se falsifican más marcas. Las empresas y el sector público estamos unidos trabajando para combatir el comercio ilícito y continuamos las conversaciones con nuestros asociados a nivel latinoamericano”. Al respecto, también hubo iniciativas tendientes a mejorar los controles que no afecten el flujo de comercio.

Entre las recomendaciones obtenidas del documento redactado en las mesas sectoriales, destacan medidas como el desarrollar mecanismos para la efectiva trazabilidad de la mercancía, que permitan identificar los productos fabricados en la región y diferenciarlos de los provenientes de otros hemisferios. También se sugirió establecer un protocolo de intercambio de información aduanera y otro para acceso a resultados de operativos y sanciones impuestas. La carta también consideró recomendaciones por sector. A modo de ejemplo, en cigarrillos, se propuso desarrollar un sistema informático que posibilite el intercambio de información permanente entre el sector privado y las autoridades aduaneras, y entre las autoridades aduaneras de la región.

Dichas medidas van de la mano de la idea de establecer un observatorio regional o repositorio regional de información sobre prácticas anticontrabando, tomando como ejemplo el Observatorio del Comercio Ilícito de la Cámara Nacional de Comercio de Chile, lo que también se incluyó en el documento. Todo esto, siempre con el objetivo de incentivar la cultura de la legalidad.

Para tener una idea de la magnitud del problema del contrabando, en Chile, sólo durante 2015, y sin considerar el tabaco, hubo casi 3 millones de especies confiscadas, es decir, un 34% más que en 2014. A nivel regional, se estima que cada año a América Latina ingresan entre US$70.000 millones y US$85.000 millones en mercancía de contrabando, es decir, un poco más del total de las importaciones de un país como Chile para todo un año.

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