Publicado el: 24 septiembre, 2019

Crimen organizado ¿es o no es?

Ricardo Mewes
Presidente del Observatorio del Comercio Ilícito 
Cartas al director – El Mercurio


Aplaudimos la reciente aprobación unánime del proyecto contra el comercio ilegal en la Comisión Mixta del Congreso Nacional. Tras su trámite final en ambas cámaras será la primera ley en Chile para combatir este delito. Paso enorme y en la dirección correcta, pero no suficiente.

El comercio ilegal, el contrabando y la falsificación de productos en Chile, desde cigarrillos, perfumes, fármacos, ropa, zapatillas, por nombrar algunos, forman parte de un multi millonario e ilegal negocio, cuya estructura operativa financia y pavimenta el crimen organizado, validándose socialmente por la alta capacidad de proveer a las personas que viven en su entorno de condiciones de vida que lamentablemente nuestra sociedad no es capaz de equiparar.

El crimen organizado corrompe y merma la confianza en nuestra institucionalidad, socava y pone en riesgo nuestra democracia y utiliza las condiciones de vulnerabilidad de las personas para actuar. Ejemplos de la penetración de este fenómeno se observa en casos como los tragamonedas, los pasaportes ideológicamente falsos o las indagaciones de corrupción en la Corte de Apelaciones de Rancagua, así como el alarmante y creciente uso de armas, de alto calibre algunas, en manos de bandas criminales.

Por eso el proyecto aprobado es un paso enorme porque permitirá trabajar para destruir la cadena operativa y de financiamiento del comercio ilegal. El siguiente paso es contar con una política de Estado para combatir el crimen organizado.