Piratería

La piratería fue por años conocida como el ejercicio relacionado a los piratas de alta mar, quienes se dedicaban al abordaje de barcos para robar sus mercancías. Tomando esa referencia, el concepto comienza a utilizarse para denominar al fenómeno de la falsificación de obras protegidas por el derecho de autor.

El Observatorio Mundial de Lucha Contra la Piratería la define como “la reproducción y distribución de copias de obras protegidas por el derecho de autor, así como su transmisión al público o su puesta a disposición en redes de comunicación en línea, sin la autorización de los propietarios legítimos, cuando dicha autorización resulte necesaria legalmente. La piratería afecta a obras de distintos tipos, como la música, la literatura, el cine, los programas informáticos, los videojuegos, los programas y las señales audiovisuales.”.

Las legislaciones nacionales relativas al derecho de autor no otorgan al concepto de “Piratería”, una definición jurídica. Es por ello que, hoy en día, el único instrumento jurídico internacional en el ámbito del derecho de autor que brinda una definición de la “piratería” es el Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (Acuerdo sobre los ADPIC), que sostiene:

“se entenderá por ‘mercancías pirata que lesionan el derecho de autor’ cualesquiera copias hechas sin el consentimiento del titular del derecho o de una persona debidamente autorizada por él en el país de producción y que se realicen directa o indirectamente a partir de un artículo cuando la realización de esa copia habría constituido infracción del derecho de autor o de un derecho conexo en virtud de la legislación del país de importación”. (Art.51, n.14)

En este sentido, el fenómeno de la piratería tiene repercusiones en el área de la creatividad, desarrollo, empleo, inversión extranjera, además de los peligrosos vínculos con organizaciones delictivas.