Publicado el: 24 enero 2018

Alibaba intensifica su lucha contra los productos pirata

El gigante chino del comercio electrónico informó haber cerrado 240.000 tiendas de Internet de su plataforma Taobao bajo sospecha de vender falsificaciones, 60.000 más que en 2016.

Sus esfuerzos, sin embargo, no han sido suficientes y por segundo año consecutivo el Departamento de Comercio de EEUU incluyó a la compañía en su lista negra por vender productos falsos y así violar los derechos de propiedad.

El gigante chino del comercio electrónico, Alibaba, está mostrando considerables progresos en su lucha contra los productos piratas. Según el Informe Anual de Protección a la Propiedad Intelectual del Grupo Alibaba, consignado por la web del Diario del Pueblo, durante 2017 la empresa cerró 240.000 tiendas de Internet de su plataforma Taobao, bajo sospecha de vender falsificaciones, 60.000 más que el año anterior.  

Asimismo, en el documento Alibaba afirma que de cada 10.000 solicitudes de devolución de productos, sólo el 1,49% tuvo como causa una posible falsificación, mientras que en el año 2016, dicho porcentaje fue de un 2,1%, añade Diario del Pueblo.

Zheng Junfang, jefa administrativa de Alibaba, sostiene que estos resultados responden a uso de tecnología de análisis de Big Data, dado que “el grupo de tecnología de manejo de grandes volúmenes de datos, quienes digitalizaron casi 2 mil millones de productos básicos para contrastarlos, así como 600 millones de imágenes en línea junto con los productos. Las tecnologías también identificaron a los vendedores de falsificaciones que utilizan descripciones de productos legítimos para esquivar los controles”. La ejecutiva añade que, además, cuentan con tecnología de autenticación de persona biológica, lo que complejiza la puesta en marcha de las tiendas a los vendedores de piratería.

El cierre de tiendas online no es la primera acción que Alibaba toma contra el comercio de productos falsificados. Ya a principios de 2017, por ejemplo, denunció a dos boutiques online que vendían relojes Swarovski falsos en el portal Taobao. No conforme la empresa presentó una demanda, acción que abrió en China el primer litigio por venta de productos piratas a raíz de una acusación de una empresa de comercio electrónico. 

Y, según su informe anual, el año pasado la compañía “informó sobre 1.910 casos de venta o producción de falsificaciones, acción que se tradujo en la captura de 1.606 sospechosos”, consigna el Diario del Pueblo, que añade que estas causas totalizaron un aproximado de US$66 millones.

Sin embargo, estas acciones de Alibaba por demostrar su compromiso con la propiedad intelectual no han sido suficientes para el Departamento de Comercio de Estados Unidos, dado que por segundo año consecutivo ingresó a Taobao en su lista negra por vender productos no originales y violar así los derechos de propiedad intelectual, según informa la agencia internacional de noticias EFE.

China y las falsificaciones

El caso de las tiendas online cerradas por Alibaba no es aislado. De acuerdo a la periodista de la BBC Katie Hope, el copiar y producir productos piratas está tan arraigado en la cultura china que incluso existe una palabra especial para ello “Shanzhai”. Y según explica al servicio público de radio y televisión del Reino Unido el experto en propiedad intelectual, Ben Goodger, “en China, copiar algo es mostrar un profundo respeto por su manufactura”, por lo que “la idea de la copia como engaño no tiene mucho sentido” en ese país.

Las cifras así lo avalan. Según un informe de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), “en nueve de los diez sectores económicos clave analizados, la mayoría de los productos falsificados proceden de China”.

El análisis publicado a mediados de 2017 consideró: “productos alimenticios, productos farmacéuticos, perfumes y cosméticos, artículos de cuero y bolsos, prendas de vestir y tejidos, calzado, joyería, equipos electrónicos y eléctricos, equipos ópticos, fotográficos y médicos, así como juguetes, juegos y material deportivo”.  Así, sólo en el ámbito farmacéutico India le gana a China, afirma el estudio que también identifica a Tailandia, Turquía, Malasia, Pakistán y Vietnam como “importantes productores (de productos pirata) en muchos sectores, aunque su papel es mucho menos significativo” que el chino.

“Lamentablemente, la globalización, además de generar inmensos beneficios a escala mundial, también se asocia con oportunidades que facilitan que las redes criminales obtengan beneficios con el comercio ilícito de productos falsificados a expensas de consumidores, empresas y gobiernos. La única respuesta consiste en establecer una estrecha colaboración entre las autoridades aduaneras nacionales, las fuerzas de seguridad, las organizaciones internacionales, las empresas y los consumidores”, afirma en un comunicado sobre el estudio Rolf Alter, director de Gobernanza Pública de la OCDE.